Derecho de desistimiento: 14 días para cancelar lo que contrataste a distancia
Actualizado el · Fuentes oficiales al pie
Si contrataste por internet, por teléfono o con un comercial que vino a tu casa, la ley te da catorce días para arrepentirte sin explicar por qué. Se llama derecho de desistimiento, es distinto de darse de baja, y mucha gente que pelea una baja con permanencia no sabe que aún estaba dentro del plazo para no pagar nada.
En qué consiste
El desistimiento es el derecho a dejar sin efecto un contrato celebrado a distancia (web, app, teléfono) o fuera del establecimiento (un comercial en tu puerta, un puesto en un centro comercial, una llamada que recibiste) en los catorce días naturales siguientes, sin penalización y sin tener que justificarlo. La empresa te devuelve lo pagado y el contrato es como si no hubiera existido.
No es lo mismo que la baja. La baja pone fin a un contrato válido, hacia adelante, y puede llevar preaviso y permanencia. El desistimiento deshace el contrato desde el principio. Por eso, dentro de esos catorce días, siempre te interesa más desistir que pedir la baja.
Se aplica a servicios y a productos. En los productos, los catorce días cuentan desde que lo recibes; en los servicios, desde el día en que se celebra el contrato. Y hay un detalle que muchas empresas incumplen: si no te informaron del derecho de desistimiento al contratar, el plazo no es de catorce días, sino que se amplía doce meses.
Lo que queda fuera
La ley tiene una lista de excepciones, y tres de ellas afectan de lleno a las suscripciones y servicios de este sitio:
Servicios ya prestados por completo. Si el servicio se ha ejecutado del todo dentro de los catorce días, con tu consentimiento expreso y sabiendo que perdías el derecho, ya no puedes desistir. Un mes de gimnasio que has usado entero entra aquí.
Servicios empezados a petición tuya. Si pediste que el servicio empezara antes de que acabaran los catorce días (la línea de fibra activada al día siguiente, la luz dada de alta ya), puedes desistir igualmente, pero pagarás la parte proporcional al tiempo que has disfrutado. El resto te lo devuelven.
Contenido digital sin soporte físico. Suscripciones de streaming, apps, software en la nube o prensa digital: si la ejecución ha comenzado con tu consentimiento expreso y reconociste que perdías el derecho a desistir, no hay desistimiento. Es la casilla que aceptas al darle a «Empezar a ver» o «Descargar». Por eso, en la práctica, con Netflix o Adobe lo que hay es la cancelación normal, no un desistimiento.
En los servicios financieros (seguros, cuentas, tarjetas) el desistimiento se rige por una ley propia, con los mismos catorce días y treinta en los seguros de vida; lo explicamos en cómo cancelar un seguro.
Cómo se ejerce
Basta con comunicar a la empresa, dentro del plazo, que desistes. Puedes usar el formulario que la empresa está obligada a facilitarte, el modelo que incluye la propia ley o simplemente una declaración por escrito inequívoca: «desisto del contrato número X celebrado el día Y». Lo importante es que puedas demostrar que lo enviaste dentro de plazo, así que hazlo por correo electrónico con acuse o por otro medio que deje constancia, como explicamos en cómo demostrar que pediste la baja.
Si la empresa ofrece desistir desde su web o su app, tiene que confirmarte por correo electrónico que ha recibido tu solicitud. Guarda esa confirmación.
La devolución del dinero
La empresa debe devolverte todo lo pagado, incluidos los gastos de envío ordinarios, sin demora y en cualquier caso antes de catorce días naturales desde que le comunicaste el desistimiento, por el mismo medio de pago que usaste, salvo que tú aceptes otro. Si pediste que el servicio empezara antes, descontará la parte proporcional al tiempo utilizado, y nada más: ni gastos de gestión ni penalizaciones.
Si pasa el plazo sin devolución, reclama por escrito y, si no responden, acude a Consumo. El recorrido completo está en te siguen cobrando después de darte de baja.
Tres casos en los que la gente no cae
El comercial en casa. Las altas de luz, gas, alarmas o telefonía firmadas con un comercial a domicilio son contratos fuera del establecimiento: catorce días para desistir, y doce meses si el contrato no te informó de ello. Las guías de Endesa y Securitas Direct recogen qué pasa con la instalación ya hecha.
La permanencia recién firmada. Si te diste de alta por teléfono con un móvil subvencionado y a la semana te arrepientes, no estás en una baja con permanencia: estás en un desistimiento. Devuelves el móvil y no pagas penalización. Pasados los catorce días, ya sí.
La prueba gratuita que se convierte en suscripción. Cuando el cobro llega tras una prueba, el contrato se celebró al dar la tarjeta, no al primer cargo, así que el plazo suele haber pasado. Aquí lo que funciona es la cancelación normal y, si el cobro no se avisó con claridad, la reclamación por práctica desleal.
Fuentes
Normas y páginas oficiales en que se basa este artículo.